jueves, 18 de marzo de 2010

Persiguiendo poetas por la calle

Necesito comprar sopas para uno.
Si saco la cuenta, necesito unas diez u once.
Quiero carne con crutones, pollos con verduras y crutones y lo que sea que encuentre.

Me dirigí al pasillo de las sopas en sobre del líder de Bellavista, sólo para descubrir que la sensación de acabose había llegado a esa gloriosa esquina del consumo también, y que los habitantes de Valparaíso se habían sobre abastecido en espera del cataclismo, dejándome casi sin sopas para uno. Solo casi.

Tomé las que encontré (además de las antes mencionadas, encontré una rica sopa de espárrago; me llevé tres) y caminé con todo el glamour que me caracteriza (y que se puede tener cuando llevas 11 sobres de sopa para uno en un líder semi vaciado) y me instalé en la fila que me pareció más corta. Esa que por supuesto siempre termina siendo la mas lenta, por que pusieron a la cajera con el C.I más bajo y tu llegaste tarde para presenciar el éxodo masivo de compradores hacia la fila de al lado.)
Me instalé en la fila y pacientemente comencé a inspeccionar a las personas que la integraban, así como a tratar de reconocer a alguien entre todos los que entraban por las amplias puertas del líder. Me he dado cuenta este verano que Valparaíso ya no me conoce. Camino por las calles y no me encuentro con nadie conocido, es como si hubiese habido cambio en el equipo y yo justo había ido al baño; volví y no quedaba ninguno de los que yo conocía.
Me remití a la fila de la caja en la que me encontraba, y de pronto me doy cuenta de que había un personaje extrañamente familiar dos puestos antes que yo… en eso, la mitad de mi fila se percata que la tarada que estaba tratando de pagar se demoraba demasiado, y sin más la pareja que estaba antes que yo se cambió a la fila del lado, lo que dejó a este personaje, y a mi, en la duda de si seguirlos o no. Pero como algo hemos aprendido en estos año de acérrimos consumidores de supermercados es que el más avispado gana, o en este caso, paga primero, hicimos como ellos y nos cambiamos también, quedando entonces yo detrás de este hombre que me parecía tan familiar. Y justo en el momento en que se gira para dirigirse a la caja de al lado, me doy cuenta quién es….y cual grupie, me salta el corazón y no atino a más que a cederle el lugar, mal que mal ya los otros se lo habían cagado, y sabiendo yo quién era, no podía caer en lo mismo… era Claudio Bertoni, que había descendido del olimpo ociosos de los poetas del litoral central y se encontraba en el mismo lider que yo!
Vacilé en creer lo que realmente estaba presenciando; no podía creer que este ser totalmente iluminado, que tantos disfrutes me había entregado a lo largo de los años que llevo leyendo su poesía, efectivamente estuviera en un lugar tan vulgar y común como la fila del lider, a punto de dar su rut para acumular puntos presto y quizás qué más… supongo que lo miré con demasiada insistencia, por qué cuando caí en aquello, noté que estaba un poco incómodo y me miraba de reojo. Por un momento me pasé mil rollos, que podía yo ser una de las chiquillas sobe las cuál escribe, de esas que conoce de manera fortuita en los lugares más desprovistos de poesía y con las cuáles fantasea hacer de sus parte redondas y les dedica extensos poemas que ellas nunca sabrán fueron instigadoras… miré sus innumerables pecas, que cubrían todo su rostro y manos ,como marcas indelebles del paso de los años, sus zapatillas horrendamente rojas y gastadas, su ropa café de excelente mal gusto, ropa usada o regalada por su hermana, a cuyo hijo, Luciano, le ha dedicado hermosas poesías de desencanto solterón.
Comencé entonces a inspeccionar su canasto con ruedas, intrigada por lo que un alienígena como él podía comer. Vi fideos, de los normales y otros como integrales o de color, como esos de espinaca o algo así, salsa de tomates, unos tomates frescos en bolsa, como 4, y una bolsa de maní. No era difícil entonces saber lo que un hombre solterón en sus 50 y tantos, iba a almorzar. Lo vi sacar su billetera, una billetera más común que toda las billeteras juntas, de cuero y repleta de papeles, aparentemente cuentas de todo tipo, de la cual extrae los billetes con los cuáles espera pagar, una vez llegado su turno. Además iba con una suerte de maletín de notebook, no sé si habrá llevado efectivamente uno en su interior o no, pero para el caso prefería pensar que llevaba miles de hojas y servilletas rayadas por un lápiz bic que incesantemente transcribía su vómito beatnik. El pelo lo tenía sucio, o despeinado, o ambas dos, y su aspecto en general era el de alguien que no estaba para nada en el lugar que su cuerpo ocupaba. Llegó a la caja, y mientras mi mirada obsesa y fija de seguro lo seguía incomodando, pasó su mercadería pagana por la caja. La cajera, automáticamente le pregunta si acumula pesos líder, y para mi gran alivio, el responde turbado que no. Debo reconocer que estuve muchos minutos esperando que no fuese así, por que si no, ahí si que se me iba al carajo el poeta under, que vive al margen de la sociedad, aislado en concón (de hecho, sólo me explico su presencia en el líder de Bellavista por que andaba dando alguna charla en el puerto y se vio obligado a pasar por ahí, si no la verdad es que no me lo explico.) menos mal dijo que no y pude seguir disfrutando de este espectáculo poco común que es ver a tu poeta favorito comprando tallarines con salsa en el supermercado de la esquina. Pagó con su billete impecable sacado de su billetera seguramente regalada por algún amigo exiliado, pero constantemente con los ojos puestos sobre su mercadería, como si sospechara hasta del empaquetador. La cajera le pregunta si quiere donar los dos pesos para no sé qué obra benéfica, y él contesta que si. Ahí quise morir.
Sin embargo, me doy cuenta que lo que más le perturba es que el hombre del empaque (que extrañamente no era un adolescente espinillento ni un universitario con cara de crédito fiscal, si no un hombre adulto y sin rasgos de deficiencia mental o síndrome de down) no le empaquetara su mercadería. Tal parecía que no quería que nadie más de los estrictamente necesarios tocaran su comida, o tal vez tenía que ver con que no quería darle propina, con lo cual volvía a reivindicarse ante mis devotos ojos de grupie. El hombre atinó a tomar los tallarines, las salsas y lo demás para meterlo en la bolsa, pero él se apresuró a demostrarle, a través de movimientos nerviosos , erráticos y atemorizantes, que no quería que lo hiciera, pero fue muy tarde. La expertise del empaquetador ya había llevado a cabo la hazaña, y a Bertoni no le quedó más que coger la bolsa, y sin querer mirar al pobre hombre a los ojos, emprendió la fuga. Yo miraba esto mientras pasaba personalmente por el procesos del rut para los puntos líder y del pago de mis 11 sopas para uno, las cuáles él miró en su momento extrañado (o tal vez a mi me pareció así). En ese ajetreo burocrático de buena fe lo perdí levemente de vista, sólo para reencontrarlo saliendo del lider, no sin antes entregar los dos paquetes de tallarines Carozzi a los chicos de un techo para chile o refugio de cristo, no me acuerdo, para los damnificados del terremoto. Ahí quise morir de nuevo. Pero después pensé que tal vez es su única manera de conectarse con el sufrimiento de los demás y de ser empático, envuelto como está el en su propia asfixiante cotidianeidad. Entonces me dio pena, y quise abrazarlo. O acostarme con él. O ambas dos.
Por supuesto que lo seguí y lo atajé en el semáforo para cruzar calle blanco, que providencialmente había dado rojo. Adelanté a todos y me puse detrás de él, a su izquierda, y seguí mirándolo intensamente, como una verdadera perseguidora que era en ese momento. Ni Hanibal Lecter me hubiese superado. El se dio cuenta que la misma demente ahora lo había seguido a la calle, y seguramente pensó que yo le iba a hablar, por lo que me miró. Y viéndome descubierta, miré hacia otro lado para evitar sus ojos escurridizos sobre los míos. Y sus pecas, miles de pecas también mirándome. Y su pelo desordenado y aparentemente cochino.
Nos dio la luz verde, y seguí caminando detrás de él, esta vez a una distancia prudente para que todo el asunto pareciese mera casualidad. Por que en realidad era eso, él casualmente iba en la misma dirección que yo, nada más. Cruzamos la calle y ya no aguantaba más con mi secreto, ansiadaza que alguien en ese momento caminase al lado mío para decirle “mira weona, es claudio Bertoni, el de “lo redondito enloquece!!!” pasé el puesto del caballero que vende 10 choclos por luca, el del que vende cabritas y la señora de oriflame que se pone con un puestito y un tríptico, y seguí a Claudio Bertoni a una distancia relativa de 5 metros. Necesitaba compartir mi secreto con alguien. Por que desde que estaba en la fila del super, miraba a mí alrededor para ver si alguien más se daba cuenta de la suerte que teníamos de tener a Claudio Bertoni ahí mismo, entre nosotros, cuál profeta de la sopa en sobre y de paja bien corrida, pero nadie parecía caer en cuenta. Me sentía verdaderamente a solas con un secreto, de esos que te atoran y te agobian. Entonces pensé en llamar a mi amiga, la única que lo conoce (por que digamos que no es alguien al que todos ubiquen) y contarle, y eso hice. Le hice la correspondiente llamada perdida, y ella me devolvió el llamado desde un número de su oficina. Mi texto fue el siguiente “ weona, voy siguiendo Claudio Bertoni por la calle!!!” y ella me respondió “acércate y háblale” –“no weona, no puedo es demasiado grupie, qué le digo??” – “no sé poh, dile algo”- “no, no puedo, es demasiado gripe, la wea idiota” a lo que me contestó “no seai weona, acércate y dile Sr. Bertoni, me gusta mucho lo que escribe” – “nooooo, no puedo, me supera, solo puedo mirarlo desde lejos…. Weón, se esta yendo por Salvador Donoso.. agggh!!!”
De ahí en adelante fue solo comentarios acerca de la impresión que me había causado, le conté lo que él había comprado y que había donado unos paquetes de tallarines para los damnificados y que tenía muchas pecas. No supe más que decirle y claramente ella no compartía el mismo entusiasmo que yo ante la aparición; cómo podría, si no lo había visto! Me despedí cuando estaba en la esquina del pasaje pirámide con Condell, y subí caminado por el pasaje hacia la subida ecuador para tomar un colectivo que me llevara a mi hogar. Eran cerca de las 3 de la tarde y ya tenía hambre. Menos mal, tenía muchas sopas para uno.

sábado, 6 de marzo de 2010

CLAUDIO BERTONI "Mi vida está llena de estupideces"

.......................CLAUDIO BERTONI


Poeta lanzará un nuevo libro en junio
Claudio Bertoni: ''Mi vida está llena de estupideces''

¿Poeta? ¿Fotógrafo? Bah, un hombre preguntón que se ríe y se agobia mientras discurre por el budismo zen, los beatniks, su patiperreada vida y los culos anónimos de las minas que transitan por las calles. Cosas que se mezclan en su cabeza, lo trastornan y lo llevan a tomar una grabadora, declamar, cantar o quién sabe qué demonios para luego transcribir todas esas sensaciones en su vieja máquina de escribir.

Gabriel Agosin O.

Someter a Claudio Bertoni al rigor de una entrevista, con preguntas enmarcadas dentro de una lógica determinada y distante de una azarosa y trivial conversación, sería una estupidez. "¿Te va a servir esto que estamos hablando?", me dice medio confundido por dejar que las palabras fluyan libres y no en un plano inquisidor. Con tipos como Bertoni, vale decir, con tipos rebosantes de ideas relacionadas lúdicamente, es mejor dejarse llevar por cualquier cosa, cualquiera, menos por la planificación, quizás la única palabra que no conjuga en ningún tiempo este ser tan atípico que vive solo en Concón, que se ganó una Beca Guggenheim por sus fotografías siendo que él no sabe revelar, que obtuvo el Premio en Poesía del Consejo Nacional del Libro y la Lectura en 1997, que tiene 56 años, que es "enfermo de caliente" como se considera y que vive atormentado por el miedo que sus constantes dolores de cabeza escondan un tumor "del porte de una pelota de béisbol". Cuando nos juntamos, los pasos nos llevaron al Café Colonia del centro de Santiago. Y no porque fuera bonito o el café más rico. Nada de eso, sino porque tenía la esperanza de encontrar a una mujer "exquisita" que se le acercó allí hace dos semanas, le pasó un papelito y él, torpemente, se fue algo asustado. Tras leer el mensaje, decidió volver, pero ya no estaba. "Lo único que te pido es que por favor digas que quedé loco y que si no me atreví a acercarme al tiro es porque soy hueón. Mira, sólo diré que su nombre empieza con V y que si lee esto, que por favor se comunique conmigo", solicita. Así es él. Preocupado principalmente por las mujeres. Tanto es así, que casi todas las cosas que ha emprendido, como la fotografía, tienen su impulso inicial en alguna fémina que lo arrastra hacia algún nuevo rumbo. "Para mí la fotografía o la escritura surgieron por una cuestión de necesidad. Con las fotos, por ejemplo, partí porque estaba con una mina –años '60- que tenía un culo y un cuerpo... y como dicen los chinos, una imagen vale más que mil palabras. Y eso, había que perpetuarlo de alguna manera". La tiene clara el hombre, ¿no?
El paleteo con Miller y la influencia de los beatniks
"Nunca había ido a un mall. Fui hace poco a uno y lo encontré increíble: tanta chaqueta, tantos zapatos, pero pa qué necesitai tanto zapatos sí con dos te basta. Hay algo que te sacia y que evidentemente no son las zapatos. Y eso tiene que ver con la poesía, con el amor y con Dios, no, por supuesto, el judeocristiano".
"Yo escribo como hablo. Tení, por otro lado a gallos como Mallarmé que le tienen miedo a la página en blanco y tienen todo un rollo mucho más intelectualizado, si quieres llamarlo así. Pero en mi caso, jamás me acercado a una hoja sin tener nada que escribir. Es como ir al baño sin ganas de cagar. Escribo porque tengo necesidad de decir lo que me pasa".

Jamás lo olvidaré

dejaste que te comprara
sostenes calzones y una
escobilla para el pelo
además de invitarte a almorzar al Naturista
y como si eso fuera poco
a la salida me pediste una crema humedecedora
para estar suavecita
para el hijo de puta quete correría mano ese mismo
día a las seis de la tarde.

Cuando escribe se desnuda por completo. No deja, a veces, nada siquiera a la imaginación, lo que según él no le quita su intimidad ni sus secretos. "¿En nombre de qué me estoy haciendo el choro y quedándome callado?". "Me es ajeno todo ese embrollo teórico y conceptual que intenta describir como se escribe y qué sé yo. Aún cuando me parece que está bien, yo he funcionado de otra forma. En mí siempre están primero las ganas de decir algo, hacerlo y recién después me echo para atrás y pienso en lo que escribí", cuenta. Bertoni empezó a leer con intensidad a los 16 años. "A esa edad andaba en la calle jugando pichanga, tratando de agarrarle el culo a una mina". Un año más tarde, estando en el colegio, se fue de intercambio a Estados Unidos, viaje en el que "me fui uno y volví otro". Estuvo en Denver, en donde descubrió a los beatniks, generación literaria integrada por Kerouac, Cassady y Ginsberg, quienes se propusieron de modo radical llenar la vida de poesía o, si se prefiere, de hacer de cada instante, por banal que parezca, un acontecimiento digno de celebrar y admirar. Lo curioso, es que a diferencia de ellos, Bertoni ha llevado una vida asceta. "Tengo puros amigos drogadictos, me gusta mucho Bukowsky, pero se esconde el sol y yo me meto a la cama". El único vicio que lo tiene perdido y gravemente enfermo (de mirón), son las mujeres. No toma y fuma muy poco. ¿Drogas?, nada de nada. Ni antes ni ahora. "Por esa época leí un libro que me afectó mucho: la antología de poesía surrealista de Aldo Pellegrini. El prólogo transmite un espíritu que insta a llenar de vida, como señalaba Rimbaud, de poesía. Y si uno piensa, los beatniks son una materialización de eso. Además son todos poetas que no salieron de la universidad y de ahí aparecen tipos con Ginsberg, que le dice a todo el mundo que anda chupando picos. Lo suyo es la calle y el lenguaje de la calle, que es su vida", reflexiona. Volvamos a su historia. Poco tiempo después, y ya de regreso en Chile, tomó la decisión de abandonar para siempre sus estudios universitarios. "Un profesor me pidió que cerrara la puerta de la sala para comenzar la clase. Caballerosamente, me ofrecí para hacerlo. Me levanté y por supuesto que la cerré, pero por fuera". Nunca más volvió a pisar un campus universitario e inició un periplo que lo llevó a Estados Unidos. Estando en California, se contactó con Henry Miller, escritor que admira muchísimo. Jugaron hasta un partido de ping pong. Lo perdió, pero ganó en otras cosas con él. "Miller era un militante del no trabajo. Inspirado en esa consigna, mi primer libro lo titulé El trabajador intrabajable. Es decir, cualquier hueá menos trabajar. Pero era un pendejo que no cachaba nada. Si yo hubiera sido mi papá, me habría dicho "oye hueón, has lo que querai, ¡pero piensa!". Esa actitud "suicida" como la llama, lo instaló a Europa. "Llevaba, desde el punto de vista material, una vida arriesgadísima. Cuando ahora pienso en cómo vivía en esa época, me da diarrea. ¡Cómo me atreví!".
"Volverte loco es el peor castigo que te puede pasar"
Desde hace ya largo tiempo vive aislado en Concón. Ciertamente, le carga el mundillo literario. "No me gusta el hueveo, ni el lujo, ni el brillo, ni el show. No me agrada, no me agrada, no me agrada". Prefiere recoger zapatos abandonados, lo que lo ha llevado a tener una "exclusiva colección" de casi dos mil zapatos viejos y retorcidos, algunos de los cuales espera mostrar en una exposición que tiene pensado para dentro de un mes en Viña del Mar. Un tema que lo persigue, como una fijación, es el del hijo que no ha tenido. Sabe que ese ha sido la piedra de tope que ha tenido con sus parejas -siempre muy menores que él, por lo demás-: "Yo también quiero tener uno y esa es la contradicción maldita. No soy hipócrita, porque si bien puedo vivir en una pieza echado toda mi vida -no requiero ropa y vivo con muy poca plata-, por otra parte necesito la ternura y el sexo que se tiene con una pareja". Saca un cigarrillo que está sobre la mesa para relajarse un poco y se confiesa: "Te voy a contar algo que tiene que ver con todo esto y pa' que cachí en dónde estoy. Hace como tres años atrás tuve un golpe síquico súper fuerte que me cambió la película radicalmente. Estuve tres noches sin dormir y en un estado terrible. Creo que todo eso fue como una explosión que tiene que ver con mi soledad, con el hecho de haber postergado algo en mí durante años y años que tiene que ver con la ternura, con el calor, con el hogar, en el sentido profundo de la palabra hogar, que es estar en una cueva con tu mina, los cabros chicos y unos animales". Le tiene miedo a la locura, quizás porque ha estado demasiado cerca de ella. Lo seduce, lo intimida, pero está dispuesto a pelear con todo en contra de ella. La crisis nerviosa que lo turbó, lo zamarreó con fuerza y le hizo ver que el paraíso es algo tan simple, tan sencillo como estar bien consigo mismo y con los demás. "Volverte loco es el peor castigo que te puede pasar. Se produce una percepción de la realidad que es, cuando menos, intolerable. Y si no toleras algo, tení que terminar y la única manera es matarte. Pero yo sé ahora, después de todo lo que me ha pasado, que no me quiero morir, sé que no me quiero matar, pero es una lucha. No le tengo miedo a la muerte, le tengo miedo al dolor".
El "modus operandi" en su creación
"Para mí lo máximo es un hueón como Diógenes que vivía en un macetero y que cuando Alejandro Magno le dijo que pidiera lo que quisiera, le exigió que se hiciera un lado porque le estaba tapando el sol. Esa es mi idea de un tipo valioso".
Claudio ya casi no escribe. O para ser más preciso, lo que hace es grabar sus poemas. Anda con una grabadora para todos lados porque "el pensamiento es algo tan vertiginoso y la mano es muy lenta". Esa técnica se la copió a Ginsberg, del que piensa que "su poesía es como una enorme cama desarmada y tibia donde te puedes echar a descansar". El resultado es que su obra se ha "sextuplicado, pero la lata es que casi no he transcrito". Lo suyo es muy similar a la escritura automática practicada por Breton y compañía, aunque lo de él se diferencia en ser no una expresión del inconsciente, sino más bien realista. "Salen una cantidad de cosas que ni me había imaginado que tenía dentro. Además, he funcionado de tal manera que me corregido en el instante. Ahora, con más práctica, me salen solos los poemas o lo que sea, ya que lo que escribo es muy sonoro", explica. Uno pensaría que es obvio entonces que su próximo libro, que saldrá publicado en junio o julio, tenga incluido un CD con su voz. Pero no. ¿Por qué?, Por una razón bastante sencilla: "Me cuesta tanto materializar las ideas que tengo. La multiplicidad de cosas me agobia. No tengo las energías para hacer instalaciones, a pesar que tengo cuadernos y cuadernos con ideas locas", confiesa. También pinta acuarelas, técnica que le acomoda porque "es transparente, rápida, liviana, y además tiene una serie de condiciones 'espirituales' que me dan ánimo". Pero junto con la poesía, su gran pasión es la fotografía. Ha expuesto en muchas ocasiones y en distintos países en el mundo. En 1997 montó una muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes y sus desnudos están en un libro de antología de Gonzalo Rojas. Ganó la beca Guggenheim sin saber siquiera cómo revelar fotos. El sentido práctico, como en casi todo lo suyo, está ausente. "Es que mi vida está llena de estupideces. Nunca he hecho una cosa buena en mi vida". Por timidez, también, saca fotos a la altura de la cintura mientras transita por la calle porque le da vergüenza ser descubierto. Otro gesto que para algunos pasa por una excentricidad, cuando su origen es justamente lo contrario.
De lo humano y lo divino
Como el mismo reconoce, habla hasta por los codos este Bertoni. Y hace una cantidad de asociaciones que resultan increíbles. Pasa del budismo zen a la física cuántica como quien hace zapping. "Lo que me gusta del budismo es que no es una religión y no está el concepto de verdad develada. Tampoco hay un Dios y no creen en el alma, porque la transmigración de las almas que ellos hablan no es la cristiana, sino el producto del análisis racional de un ser humano inteligente y sensible", dice. "Te debe incomodar la metafísica y el platonismo", le pregunto esperando un sí, el que es reemplazo por una nueva vuelta a la tuerca: "No necesariamente. Hay cosas que me encantan. ¿Sabes lo que pasa? Es que es muy difícil darse cuenta a no ser que estudies mucho algo. Ahora es posible que con la física cuántica, con lo poco que cacho, que la realidad se parezca más a la interpretación idealista que a la concepción materialista que tuvieron pensadores como Demócrito. Incluso, es posible que la materia no exista", responde. Todas estas ideas lo hacen sentirse "agobiado. Es algo tan abrumador para alguien sensible y tan excitante a la vez... La pregunta es demasiado inquietante, infinita y tan conmovedora, que podríamos pasarnos la vida hablando de esto". Pero que viva solo y tenga una imaginación tan volátil no significan que esté desconectado del mundo. Es más, tiene una postura política que defiende y argumenta a sazón de sus largas y extenuantes reflexiones. "Yo nunca he pertenecido al mundo de la política, pero me siento socialista. Nunca, en todo caso, ha sido mi asunto. El mundo de ahora es muy desencantante. En las elecciones voté por Lagos y jamás votaría por Lavín. Son las cosas mínimas que van quedando, porque ya todo está perdido. La única esperanza que tengo y creo practicar es tener una acción ética a partir de la maravilla que es aparecer por la Tierra aunque sea por dos segundos. Hacerle sentir eso al resto es un reto, porque eso, cuando se entiende, no se olvida jamás", concluye.

22 de Abril del 2002


letras.s5.com , proyecto patrimonio, CLAUDIO BERTONI:"Mi vida está llena de estupideces", por Gabriel Agosin O.
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proyecto patrimonio es una página chilena que busca dar a conocer el pensamiento y la creación de escritores y poetas, chilenos y extranjeros, publicados en diarios, revistas y folletos en español
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sábado, 30 de enero de 2010

sinfonía nº 7 beethoven, 2º movimiento

Tormenta de nieve, las esporas blancas me rodean, sentada al borde de una laguna congelada, sintiendo la muerte de mis manos, el cielo está gris, es un reino de hielo y oscuridad. Luces marchan como un collar a lo lejos, son pequeñas antorchas que se reflejan en el borde . las ramas de los árboles están desnudas, yo misma llevo muy poca ropa y siento frío, mucho frío.
A veces aparece la primavera en forma de orquídeas blancas y violetas en mis mejillas, dándome la vida que ya no poseo, quitándome la eternidad absoluta de la muerte en vida. Siento el temor por asalto en el pecho, baila alrededor de mi corazón morado de frío. Los recuerdos agradables se sumergen en el agua negra de la noche, densa como una mancha de petróleo. un ejército de seres sin tiempo me toma y se hace cargo de mi cuerpo. la noche ha caído sobre mi, sólo la luna me entrega el reflejo de luz que confirma la absoluta oscuridad en la que me encuentro. Mi pelo negro como los cuervos vuela alrededor de mi cara y en oleadas traza líneas negras sobre la nieve azulada. Ruedo sobre su superficie, oyéndola crujir bajo mi peso, sintiéndola quemar mi piel al descubierto con el roce brusco de sus cristales afilados. Se vuelve blanda y me cobija, por que al fin y al cabo es en la ausencia donde nos cobija lo vasto, lo inmenso. Donde toda la tierra está en ese único lugar que habitas, no existe nada afuera. El cielo se curva y se vuelve un ojo de pez, donde puedo ver las estrellas y los planetas pasar y rodearme.

miércoles, 27 de enero de 2010

MI MADRE Y YO (dedicado a mi PADRE)

Llevamos una vida
perfectamente triste y tranquila.
Yo voy de compras
ella cocina
y yo lavo las ollas.
Vemos televisión
desde las dos de la tarde
hasta la una de la madrugada
haciendo intermedios
para comer y orinar.
De noche aseguro las puertas
apago las luces
y vuelvo a mi pieza
no sé si desvestirme
y tampoco me decido a leer ni hago abdominales
no tengo ánimos para pensar en nadie
y sentado al borde de la cama
siento nostalgia del tiempo
en que solía masturbarme.

IX - 1972
Claudio Bertoni

viernes, 15 de enero de 2010

the pleassure is all mine......

once again it has become impossible for me to escape from you. I keep having wishfull thoughts about hearing from you again, just you letting me know you haven´t forgotten me, that I still exist for you at some level... that, even though so many years has gone by ,you still wonder what things would have been like if we haden´t been such cowards, if we´d taken that chance 4 years ago.

well, I´m practically done with the masoquist attitudes in my life, but perhaps that ´s pushing me over to the non-sensitive side, were I let nothing amuse me; nothing makes me fall in love..
I´ve tried over this years to push you as deep down into the ocean, hoping the hideous scene of our hands loosing grip that day in your hallway would just drawn... but as you can see, I´m not capable, so instead I put out this words for you, hoping you´ll read them some day and understand how important you still are for me and that I still believe something is meant for us

there still hasn´t gone by other seven years.... time will probably never run out for you and me

sábado, 12 de diciembre de 2009

Carta abierta un día antes de las elecciones


Estoy revisando a toda prisa los fondos de la cultura disponibles, navego por todos los recónditos sitios de las páginas gubernamentales como un etíope en un tenedor libre. Esa es la sensación, de hambruna por venir. Debo alimentarme ahora, por que el día después de mañana estará muy lejos de una película apocalíptica hollywoodense de fin de mundo, si no que será nuestro propio fin, sin efectos especiales ni héroes anónimos que nos salven el día.
Muchos vociferamos a los cuatro viento que la eminente proclamación de Sebastián Piñera como el próximo presidente de Chile motivará nuestro más enconado auto exilio, antes muerta que someter el fondart a votación popular (una de las estupideces más reverberantes de este último tiempo). Myriam Hernández como nueva ministro de la Cultura, FONDART seleccionados por Patricia Maldonado, actos culturales masivos a cargo del elenco de Yingo…
El futuro no se ve nada de promisorio.
Como mujer amante de la República (no mucho de la democracia; darle poder de elección a un tropel de gente ignorante no me parece para nada la mejor idea, pero es el mal menor) me inscribí el año pasado en los registros electorales en el distrito de Estación Central, para votar por Hugo Gutiérrez, el abogado de derechos humanos que iba como concejal por dicha comuna. Con Maricel hicimos filas descomunales para, primero, inscribirnos y luego para poder votar. Todo el esfuerzo y la gota sudada, para que ganara ampliamente otro prócer de la patria, el modelo de ropa interior y ex de mi prima Carlita, Pato Laguna. En fin, por lo menos conocí lugares de Estación Central que no había visitado.
En estas elecciones la cosa está más reñida, todavía no sé por quién votar y me siento como en un reality, analizando todos los escenarios posibles previos a la elección del próximo nominado por convivencia. Iré por orden de aparición en el voto, sólo porque me da la gana, en todo caso.


Arrate:
Tierno viejecito de las pestañas increíblemente crespas (hasta hace muy poco pensé que efectivamente se las encrespaba a propósito) y casado con la Diamela Eltit (lo que hace que sume muchos puntos). Repite sin asco el anquilosado discurso de la utopía comunista, con olor a vino tinto (Reserva Misioneros de Rengo en todo caso) y parrón.
Trae tras de si a al bloque político más cohesionado que he conocido: los comunistas. Fieles, consecuentes, trabajadores y bajo perfil, todos alineados tras su candidato, algo insólito en nuestros días, con tanta discolería dando vueltas por ahí…
Su plan de gobierno es todo lo que una persona como yo quisiera para un país justo, digno y feliz, sin embargo no puedo dejar de pensar que un voto para él es una oportunidad más para que salga Piñera en este país. Que a esta altura encarna al Anticristo (no el del barrio Lastarria), Belsebú, Hitler, Pin8 y Demian , todo en uno.


MEO (porque si no MEO, cago):
A ver, de MEO hay muchas cosas que me agradan, su desparpajo para reírse de sí mismo (así como también se ríe de él su señora, la Doggenweiler), su franja presidencial, que está de culto, digámoslo y algunas de sus propuestas también me parecen interesantes e innovadoras, dentro de lo que se puede innovar en la política, ciertamente.
Sin embargo hay que admitir que es un weón hiperventilado, megalómano que, en su paso por la FECH cuando era estudiante de filosofía, tampoco obedeció a la decisión de su partido de postular a otra persona y no a él, y así de descolgó y generó una lista paralela, lo que causó el desplome total de su anterior partido, divisiones internas y se enmarcó en una de las cirsis más profundas que ha tenido la FECH en las últimas décadas.
Qué nos dice esto? Que MEO tiene un grave problema para acatar decisiones que no lo benefician, que es bastante “amurrado” políticamente y que, en ningún caso, garantiza un clima de gobernabilidad, tanto por su impetuosa y hambrienta personalidad como por su falta de gabinete y respaldo político (con su amigo Alvaro Escobar paseándose de franja de diputado en franja de diputado diciendo “LÓGICO” no es suficiente MEO, lo siento).
MEO, todos mis respetos para ti y tal vez mi voto, pero como en 2 elecciones más, cuando tu propuesta gubernamental sea un poco más sólida y tu un poco menos levantado de raja.


FREI:
El narigón prodigio de la Concerta….escogerlo como candidato ha sido la peor decisión, porque ¡éste weón si que no calienta a nadie! El oficialismo, y Chile entero pagará TAN CARO la soberbia de la Concertación… a nadie se le olvidará nunca que privatizó el agua y se la vendió a los españoles, el tema pinocheques, que usó feliz su puesto como senador vitalicio, figura impuesta por el dictador para prolongar sus apariciones públicas.
La sensación que tengo con respecto a este candidato es que el resto de los partidos agrupados bajo el seudónimo de Concertación están apoyando a Frei en una desesperada maniobra de elevación del amor propio a sus bolsillos. La engrasada máquina gubernamental sustenta tantos hogares, viáticos, autos con chofer, casas de veraneo y demases que no importa que Frei sea el peor de todos los presidentes de la Concertación de la historia, hay que alinearse tras este perchero con voz soporífera si queremos seguir manteniendo el nivel al que estamos acostumbrados.
FREI, la adhesión a la Presi no es traspasable, así que deja de lamentarte y pedir perdón por los errores del pasado, contigo estamos cagados y la única fuerza de izquierda (¿?) que era capaz de ponerle freno a las pretensiones presidenciales de los chacales de la derecha se quedó en pelota, viendo como un pendejo verborreico, en 3 meses los iguala e, incluso, sería eventualmente capaz de sobrepasarlos y pasar a segunda vuelta. Poner a Frei fue la mejor estrategia para que ganase Piñera.


PIÑERA (o HIT, el payaso capitalista):
Concentra mis mayores miedos para el futuro, un país enraizado en el consumo y en la limitación de las libertades personales (las verdaderas, no ese fiasco al que apunta ellos que hablan de libertad como sinónimo de libre mercado). Me he sometido, voluntariamente, a sus arengas chauvinistas, donde ensalza el espíritu patriota (algo que su amigo Zalaquett resguarda con mucha cautela en su alcaldía, haciéndole encerronas en conjunto con personal de extranjería a los peruanos, allanando los lugares públicos que ellos frecuentan en el centro de Santiago y deportando a los indocumentados con lo puesto. Fue patético y doloroso ver en la televisión como un peruano se arrodillaba frente a una agente de extranjería suplicándole que no lo echara del país).
El hecho de que Piñera salga presidente implicaría que no entendimos nada, que los años de represión fueron efectivos y que no logramos revertir el proceso de castramiento cultural y político que sufrió nuestro país. Con su lógica de mercado y sus estrategias varias no sólo se apoderaron de la economía, si no que los otrora latifundistas de nuestro país, convertidos en los amos y señores del mercado especulador manipularon de manera perfecta la dócil voluntad de un pueblo huérfano, adolorido y atemorizado. Sentar a la derecha en el sillón presidencial es vivir de su pan y circo, de sus aproximaciones a la pobreza del tipo “soy como ustedes, soy de clase media”, prolongar las injusticias, vivir en la ignorancia forzada por un sistema de educación abiertamente perverso. Pero tomando Coca-Cola (aunque la pobre señora de Piñera haya tenido que reducir su ingesta por la crisis, pobre mujer), viendo el mundial en un plasma, hablando por el Iphone de Claro, que, según Don Francisco, reúne familiares y por estas fechas, tiene línea directa con el Viejito Pascuero.
Un país de sillones forrados en plásticos, trabajadores a contrata, sueldos mínimos, créditos de consumo, tarjetas, pechoñerías católicas, racismo, clasismo e ignorancia.


Como diría alguien por ahí “Te lo agradezco, pero no”.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Claudio Bertoni dice:

los culitos tan bien hechos
las tetitas tan bien hechas
las guatitas tan bien hechas
los cuellitos tan bien hechos
las boquitas tan bien hechas

¡mocositas tan bien hechas!

Claudio Bertoni dice:

Cara de Santa

Culo de Puta:

The Best

EL DESEO NOS ARROJA FUERA DE NOSOTROS



"Si la belleza, cuyo logro es un rechazo de la animalidad, es apasionadamente deseada, es que en ella la posesión introduce la mancha de lo animal. Es deseada para ensuaciarla. no por ella misma, sino por la alegría que se saborea en la certeza de profanarla."


Georges Bataille








viernes, 24 de julio de 2009

consideraciones acerca de la plenitud


Y si no siento que me abismo, que sucumbo, entonces cuál es lugar para mi? qué puedo hacer si no vivo padeciendo, qué otra cosa que no sea el dolor me recordará que vivo, por sobre el funcionamiento involuntario de ciertos órganos?


Sentirme saciada me desespera... Es un nuevo vacío… llenable con comida? Con terapias alternativas? Con yoga? Flores de bach? Cuán hacia el oriente tengo que ir para dejar de desear?


El escenario interno de mi deseo ahora tiene nuevos aires, nuevos impulsos estéticos y consideraciones éticas. Se va definiendo, tiene más autonomía, usa su propia escala de grises ahora. Los colores insisten en mezclarse, pero cada vez, la obra blanca sobre fondo blanco se apodera de mí. Quisiera que todo estuviera revestido de yeso bien pulido, todo pulcro y blanco, la superficie helada, donde mi cuerpo deje marcado el vaho de calor. Creo que esta estilización de mis pasajes internos obedece a esta dura sentencia de la plenitud de espíritu, es peor que una perpetua doble con ensañamiento. Pero a su vez, el sufrir por la falta de sufrimiento hace que el atisbo de felicidad se anule, por que menos por más es menos igual. Que bueno, a ver si puedo dormir tranquila ahora. Viva la muerte.

lunes, 29 de junio de 2009

hüik- en

Fueron las copas de vino las que me hicieron buscarte, lo siento…sólo para terminar entrampada en una conversación estéril por teléfono con tu mamá. Que frustración. Quería, quería, justo ese día, no lo quería dejar para otro día. Si no era ese día, no iba a ser ningún día, yo lo sabía. Ese día la cagué, pero me pasa por tomar la decisión tardía, demasiada cobardía. O demasiada sensibilidad etílica, me puse valiente, ni titubeé. Mierda de fin de semana, todo me salió al revés. Y todavía tengo la sensación en la piel, especialmente por que llevo 3 días sin ducharme y empiezo a creer que la estupidez se materializó y se me pegó en el cuerpo, como el piñén. Espero vuelva el agua para poder bañarme y de pasadita sacarme la idiotez suburbana y el vacío de la futilidad. Estos episodios de tedio burgués son extremadamente peligrosos, si te pillan con demasiadas cosas resueltas, se alimentan y crecen como gripes asesinas, infectando cada partícula resuelta de ti, esas que estaban tan sanitas y relucientes al sol. Hay un maldito grillo en algún rincón de mi pieza, y la cagada no me está dando consejos al oído, sólo frota sus patas para emitir sonidos a una frecuencia ampliamente desagradable para mí. Mañana será otro día de actividades sin significado, que ocuparán honrosamente mi tiempo.

martes, 9 de junio de 2009

zero degrees :: Akram Khan y Sidi Larbi

we all make long journeys with our dead bodies.

death surrounds us, with its stunishing marbel stillness.

may we all rest in peace.

ajuste de cuentas


no me interesan ninguno de ustedes, huéspedes malditos. si lo que esta tierra produce son cadáveres, del otro lado del ataúd y las coronas están los verdaderos cuerpos putrefactos. los puedo ver escudriñando a través de las flores de cementerio y su hedor a muerte cubre la pestilencia de su hálito. las pupilas dilatadas, los ojos desorbitados, verdaderos buitres con la boca espumosa y los buches hambrientos de vísceras y dolor ajeno. pero no les entregaré las mías, así que pueden empezar a comerse a sus propios hijos. por favor comiencen por el más pequeño, ese que está sentado en la banca y no para de chillar. es como un cerdito, rebosante de sebo y lozanía, verdadera paradoja de la imagen de dios. sólo métanle una manzana en la boca y ásenlo ya! engullan sus propios demonios y a mi déjenme los míos, seré perro del hortelano, pero los míos me los como yo.

peso a pesito estiran sus manitos para cobrar lo suyo, y como no se los das, de pedir pasan a abofetar. pero como tienen cataratas, le dan al aire, y terminan espantando las moscas que se les estaban parando sobre la cabeza.

engullan sus propios demonios y a mi déjenme los míos, seré perro del hortelano, pero los míos me los como yo.

sábado, 6 de junio de 2009

Soy una mala persona

No sé si es la consecuencia o el inicio de todo, si debiese estar al principio o al final.


Como todos los enredos sintácticos, a esta altura de la humanidad podríamos deconstruirlo todo y asignarle un valor a cada cosa por separado, así que la oración me la paso por la raja, junto con la cotona de primero, la coronita de princesa y la consigna francesa de libertad-igualdad-fraternidad.



En noches como éstas fui puta devastada por el padre, amante del cura de la parroquia, besaba con lengua a los niños del jardín del edén. Todo con vista al mar. Placentero y sin remordimientos. Mordí mil veces la mano que me dio de comer y me destrocé la boca con sus fierros de ortopedia. Sangré tanto que la vida se me tiñó de rojo espeso y aterciopelado. Me dejé caer sobre el caudal y me hundí en él, nadé con los cuerpos desenterrados de mis mascotas porque al final, todo huele a cadáver en este mundo. Y qué si no lloro, y qué si no me arrastro pidiendo perdón por existir. Hasta cuándo con la culpa, ya basta, no digan que no les advertí como iban a ser las cosas. Les gusta revolcarse con la putita, pero luego no se bancan la desidia. Ahora me persiguen con antorchas para prenderme fuego, con piedras para amarrármelas al cuello y tirarme al río, a ver si floto. Qué estupidez, y qué patudez. Me podría quedar, pero está decidido, la fuga va. Debí haberle echado aire a las ruedas antes, ahora por tarada tendré que irme a pie.


El día lleva agonizando mucho tiempo, es necesario dejarlo morir.

miércoles, 29 de abril de 2009

Segundo Día de Furia

estoy impactada..... acabo de ver el matinal del trece (sin comentarios, la bulla televisiva me hace compañía) y están en el set un par de especímenes que por obra y gracia del espíritu santo vivieron en mi casa una corta, pero intensa temporada. se trata de Sebastián y Charlotte, un par de pendejos que se habían escapado de sus casas respectivas para estar juntos y vivir el paradigma del amor adolescente. eran amigos de F, la pareja de mi compañero de casa, y en la buena onda que nos caracteriza a M y a mi, los dejamos quedarse. les armamos una camita en nuestro living, y ahí durmieron ,respiraron y profundizaron su amor.... todo esto en nuestro living.
pasaron los días, y Sebastián y Charlotte no se daban por aludidos de que tenían que movilizarse pronto; digamos que el amor a la humanidad no me dura más de 48 horas, con suerte.... la parejita se comía nuestra comida, se bañanaban juntos, rompieron nuestra ducha, tenía el descalabro en nuestro living... en fin, los llegaban a buscar y los gritaban desde el primer piso... por supuesto no les dimos llaves, por lo que tenían que salir con nosotros y volver cuando llegaramos... entonces ,los teníamos cual indigentes sentados en la berma al frente de nuestra casa, con cara de desempleados y vagos. F le consiguió a Sebastián un trabajo como copero, pero no llegó a la entrevista de trabajo y siguió como un inoperante Romeo cesante.
la gota que rebasó el vaso fue el contacto de la mamá de charlotte, quién, supuestamente, estaba en Argentina y había abandonado a su adolescente hija, que estaba aún en el colegio, dejándola en la calle y sin siquiera dinero para comer.. resultó ser que la madre estaba bien en el territorio nacional y buscando a su hija... y además había interpuesto un recurso judicial encontra de Sebastián, quién en ese entonces era mayor de edad, a diferencia de Charlotte y lo acusaba por secuestro o rapto o sustracción de menores o algo así..
cuando nos enteramos de que estabamos, sin querer, siendo parte del ilícito y que en cualquier momento llegaban los pacos a buscar al par de pendejos emocionados, con M tomamos la decisión de echarlos de nuestra casa. ya llevaban más o menos 2 semanas ahí alojando y comiéndoselo todo sin poner ni uno, así que por supuesto me tocó la desagradable pero extrañamente satisfactoria labor de echarlos....
así lo hice, ellos se defendieron como gatos de espalda, que todo lo que nos habían contado era verdad, que estaban solos en la vida y bla bla.... sin embargo, me cercioré personalmente de que ese mismo día salieran de mi casa con todas sus pilchas...
de vez en cuando, durante las próximas semanas, incluso meses, aparecia Sebastian bajo nuestra ventana y gritaba hacia arriba por la pareja de M, F (quién, por desubicado y muchas otras cosas más voló de nuestro hogar algunos meses después de este episodio) yo abría la ventana y le decía que no estaba, que si quería lo podía esperar.... en la calle. así que ahí se quedaba sentado, en la vereda de en frente, hasta que anochecía... que lastimero todo...
ahora resulta que están en el matinal del trece, contando su penosa historia de amor y abandono, recibiendo dádivas de desconocidos que les dicen que ojalá existieran más como ellos, que tiren parriba. un señor les ofreció su casa par que vivan con él y sean sus hijos, que él tiene todo el amor para darles, y Sebastián, diciéndole que será el papá que nunca tuvo, que necesita tanto el cariño que este señor les dará... y Charlotte lloriquea. todo un barrio movilizado, regalándole cobertores, lamparitas, triciclos y demaces. Charlotte lloriquea. Santa Isabel se pone con un giftcard de $150.000 en mercadería, Easy con otro giftcard de $200.000 en materiales de construcción, dos becas de capacitaciones en Inacap... Charlotte lloriquea. llegó al set otra señora que quiere ser su madre sustituta y le regala una libreta para la vivienda con un pie inicial de $100.000, a lo que se sumó la conductora Fernanda Hansen (la nueva Tonka del 13, media dulzona y con feeling con la plebe, es decir, botá a pobla)
Sebastián le promete a Don Raúl, el pobre hombre que hoy les abrirá las puertas de su hogar, que no se arrepentirá, que serán responsables y que formarán una hermosa familia. tan elocuente el pendejo...
y yo sigo sentada acá, en una suerte de estado de shock viendo a este par de pendejos irresponsable y barzas siendo auxiliados (por undécima vez) por el inagotable espíritu de solidaridad que de vez en cuando ataca al chileno medio, de hecho, durante el programa se cruzó una nota acerca de la Teletón y apareció DON FRANCISCO (no puede estar fuera de esto casos de ataques espasmódicos de amor al prójimo); ya el cóctel de la solidaridad estaba completo.


UN RECONOCIMIENTO A TODOS LOS QUE PUEDEN VIVIR LA VIDA LIMOSNEANDO, SIN AMOR PROPIO, Y USUFRUCTUANDO DE LA INGENUIDAD Y LA NECESIDAD DEL PRÓJIMO DE MEJORAR SU KARMA, Y A TODO UN PAÍS QUE SE REGOCIJA EN LA DESGRACIA DE ALGUNOS, POR QUE "MENOS MAL NO ME PASA A MI".
ESO ES SOLIDARIDAD.

ah, y la guagua que responsablemente trajeron al mundo (engendrada en MI living), se llama KURT (!!?) valorr...

jueves, 16 de abril de 2009

día de Furia

Odio a los pobres. Odio verlos aparecer en las horrendas notas de los matinales, encarando a este y otro alcalde de municipalidad marginal santiaguina, gritándole a su cara…es que usted no nos quiere ayudar… por que somos pobres… el ESTADO me tiene que dar a mi… y el notero de universidad privada incisivamente preguntando y echando leña hasta lograr que la pobre señora pobla estalle en lágrimas y saque una fotito de su hijo tetrapléjico al que para en una salida del metro para pedir monedas y se la enrostre al lente de la cámara, para que al otro lado unos acongojados conductores puedan vanamente hacerle entender que ellos saben lo que no es llegar a fin de mes, atenderse en un consultorio, comprar a crédito.

miércoles, 15 de abril de 2009

Del amor fraterno


Bendito acuerdo social ese, el de la familia. Personas que, por obligación tácita crecen rodeándote y entre los cuales encuentras ciertas personas (como en cualquier grupo humano, cierto porcentaje se encontrará ineludiblemente en tu misma frecuencia) con las que puedes utilizar la excusa del parentesco para pasar más tiempo. Sin que nadie sospeche, ni siquiera tu mismo, de las verdaderas intenciones de este amor fraternal.

Se ha demostrado científicamente que el incesto ya no es delito, pues la conjunción de genes recesivos entre parientes que pudieran causar malformaciones o enfermedades como la hemofilia y otras, tiene la misma probabilidad que entre dos perfectos desconocidos.
Pero ese no es el punto.

Es la expansión cerebral, salir del estado primario donde todos nos pusimos de acuerdo en que estaba MAL (sin saber muy bien por qué) y volarnos todas las placas craneanas hasta dejar el cerebro al descubierto, rosado, lubricado y palpitante. Como una gran placenta, y empezar a alimentarla de sangre, como una mandrágora. Así comienza la fábula interoceánica de un par de descosidos, chorizos buenos pa´la Pilsen que resultaron haber nacido de un mismo tronco genealógico.


Él, a veces hijo, generalmente vecino, resultando ser hijo de vecino, chascón de ojos grandes, a veces triste, generalmente melancólico. Ella, escurridiza como el agua, a veces contenible, generalmente evaporable. De pies pequeños, a veces los hunde en la tierra, generalmente no les sirven más que para tropezar, así que los levanta del suelo.

Un buen día, después de haber degollado a la mitad de su propia familia y haberse autoexiliado del resto, aún ensangrentados, se miraron desde todos los ángulos y distancias, y se dieron cuenta que solo eran una mujer y un hombre que acababan de nacer.

Así comenzaron a vivir frenéticos días, aprovechándose del paréntesis temporal que les entregaba la inmediatez de la separación, por que sabían que disfrutar del ilícito les iba a durar poco. Encontraron un pequeño lugar en un cuarto piso de un edificio, desde dónde podían blasfemar tranquilamente, amparados por la virgen del cerro. Así transcurrieron días y noches que no se diferenciaban más que por la ausencia y exceso de luz solar. Pudieron quererse y lamerse las heridas saladas, abrazarse hasta que el calor hiciera que por sus costados se deslizaran gotas de ellos mismos. Sus cuerpos completaban los abismos del otro…


Llegó el día en que él se puso su mochila, bajó la escalera y se fue.


Ella se quedó, con la puta virgen de neón.


Pero eran felices, sus cerebros nunca más volvieron a su lugar de origen, quedaron suspendidos sobre los cadáveres revueltos, flotando sobre el atlántico. Ahora es cuestión de sumergirse.

sábado, 14 de febrero de 2009

Fragmentos de un discurso Amoroso Parte V "Cuando mi dedo, por descuido..."

“cuando mi dedo, por descuido...”

Contactos: la figura refiere a todo discurso interior suscitado por un contacto furtivo con el cuerpo (y más precisamente la piel del ser deseado)

Todo contacto, para el enamorado, plantea la cuestión de la respuesta, se le pide a la piel que responda (presiones de mano – inmenso expediente novelesco-, gesto tenue en el interior de la palma, rodilla que no se aparta, brazo extendido, como si tal cosa, a lo largo de un diván, y sobre el cual la cabeza del otro va poco a poco a reposar, son la región paradisiaca de los signos sutiles y clandestinos, como una fiesta no de los sentidos, sino del sentido). El sentido (el destino) electriza mi mano; voy a desgarrar en cuerpo opaco del otro, a obligarlo (ya sea a que responda, o que se retire, o que deje de hacer) a entrar en el juego del sentido: voy a hacerlo hablar.

En el campo amoroso no hay acting-out: ninguna pulsión, tal vez incluso ningún placer, nada más que signos, una actividad desprovista de habla: disponer, en cada ocasión furtiva, el sistema (el paradigma) de la pregunta y la respuesta.

Fragmentos de un discurso Amoroso Parte IV "El cuerpo del Otro"

“el cuerpo del otro”

Cuerpo: todo pensamiento, toda emoción, todo interés suscitado en el sujeto amoroso por el cuerpo amado.

A veces una idea se apodera de mí. Me pongo a veces a escrutar largamente el cuerpo amado. (Escrutar quiere decir explorar: exploro el cuerpo del otro como si quisiera ver lo que tiene dentro, como si la causa mecánica de mi deseo estuviera en el cuerpo adverso. (soy parecido a esos chiquillos que desmontan un despertador para saber qué es el tiempo)
Esta operación se realiza de una manera fría y asombrada; estoy calmo, atento, como si me encontrara ante un gran insecto extraño del que bruscamente ya no tengo miedo.

Algunas partes de cuerpo son particularmente apropiadas para esta observación: las pestañas, las uñas, el nacimiento de los cabellos, los objetos muy parciales.

Es evidente que estoy entonces en vías de fetichizar a un muerto.

Fragmentos de un discurso Amoroso Parte III "Me abismo, Sucumbo..."

“me abismo, sucumbo…”

Abismarse: ataque de anodadamiento que se apodera del sujeto amoroso, por desesperación o plenitud. La explosión de abismo puede venir de una herida pero también de una fusión; morimos juntos de amarnos: muerte abierta, por dilución en el éter, muerte cerrada de la tumba común.

Cuando me ocurre abismarme así es porque no hay más lugar para mí en ninguna parte, mi siquiera en la muerte. La imagen del otro – a la que me adhería, de la que vivía- ya no existe.

“un atardecer hecho de rosa y de azul místico / intercambiamos un centello único, / como un sollozo contenido, / todo cargado de adiós” (Baudalaire, “La muerte de los amantes”)